Deporte sin discriminación: tres deportistas LGBTQ+ opinan sobre cómo las empresas pueden involucrarse

Deporte sin discriminación: tres deportistas LGBTQ+ opinan sobre cómo las empresas pueden involucrarse

February 18, 2022


En octubre de 1990, el inglés Justin Fashanu se convertía en el primer futbolista profesional en hablar abiertamente de su homosexualidad en un medio de comunicación. Aunque su decisión fue clave para iniciar la reflexión pública sobre la diversidad en el mundo de los deportes, se trató de un movimiento arriesgado; las declaraciones de Fashanu generaron airadas críticas de sus compañeros, las que coincidían en una sentencia: las personas LGBTQ+ no tienen sitio en los deportes.

Si bien Fashanu continuó jugando, se enfrentó a diversos obstáculos en su carrera profesional, con contratos precarios y malas relaciones con sus compañeros y entrenadores. Años más tarde, tras ser acusado por una agresión sexual a un joven que fue desestimada por falta de pruebas, Fashanu se suicidó. En su carta de despedida alegaba que la opinión pública lo había condenado como culpable.

El impacto de su muerte removió a la comunidad LGBTQ+ internacional y, desde 1998, se celebra el Día contra la LGBTIfobia en el Deporte cada 19 de febrero, fecha que coincide con la del nacimiento de Fashanu.

Desde ese episodio hasta la actualidad, las acciones emprendidas para dar visibilidad, reconocimiento y apoyo a las/os deportistas LGBTQ+ han sido contundentes. Los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 pasaron a la historia al contar con 163 atletas que se reconocen abiertamente LGBTQ+, más del doble de quienes participaron en Río 2016. Y, 31 años después de las valientes declaraciones de Justin Fashanu, el futbolista australiano Josh Cavallo hizo pública su homosexualidad con el apoyo inquebrantable de su equipo, el Adelaide United, y el de la opinión pública internacional.

A pesar de estos avances, la incidencia de la discriminación se mantiene con fuerza. La homofobia todavía persiste entre deportistas masculinos -especialmente en las disciplinas de equipos-, existe una polémica abierta por la participación de atletas trans en competencias profesionales y se mantiene una deuda importante por el rol que pueden jugar las empresas para aportar con patrocinios y otras formas de colaboración para la continuidad de la carrera de deportistas LGBTQ+. De esta manera, la instalación de una perspectiva inclusiva en el deporte sigue siendo una tarea pendiente.

Sobre todos estos temas, hemos conversado con la rugbista Alba Noa Castellano, el taekwondista Damián López y la boxeadora Vanessa Caballero, tres deportistas del colectivo que se han convertido en referentes para sus disciplinas y el deporte inclusivo.

¿Por qué es importante hablar de la diversidad LGBTQ+ en el mundo del deporte y hacerla visible?

Alba: Muchos jóvenes deportistas LGBTQ+ abandonan el deporte por miedo a ser rechazados o directamente no se atreven a practicarlo. Hablar de nosotros, de nuestra existencia y nuestros éxitos da visibilidad y anima a todas estas personas a practicar deporte, porque normaliza nuestra existencia y nuestra validez como seres humanos, como cualquier otra persona.

Damián: “De lo que no se habla se vuelve invisible”. Creo que esa es la respuesta a todo lo que pasa actualmente con el colectivo LGBTQ+ en el deporte. Si bien desde hace unos años venimos trabajando para generar cambios a nivel federativo y que éstos sean desparramados por los clubes o instituciones deportivas, aún queda muchísimo trabajo por hacer. Parece mentira que siendo el deporte la herramienta más importante para fomentar la inclusión, la equidad, la inserción de valores a una sociedad, aún tengamos que estar luchando por que se nos respete.

Vanessa: Es importante hablar de la diversidad y la comunidad LGBTQ+ en el deporte y hacerla visible porque hay mucha gente que no practica por miedo a sentirse rechazada, por temor a las burlas. Necesitamos hacerlo visible y normalizar algo tan común como es la orientación sexual que sienta cada persona.

¿Has vivido experiencias de discriminación por ser parte del colectivo en tu práctica deportiva? ¿Cómo has enfrentado o superado estas situaciones?

Alba: Cuando comencé mi aventura en el deporte universitario, apenas llevaba dos años en tratamiento hormonal. Ahí llegué a escuchar algún comentario haciendo referencia a la injusticia de mi participación; sin embargo, ese comentario también vino acompañado de otro: una jugadora que por aquel entonces era rival, defendía mi derecho a participar y criticaba esa actitud tan discriminadora por parte de la otra persona. Hoy en día, esta jugadora es amiga, aunque sigue siendo rival.

También, a raíz de hacerme visible, llegué a ver en Twitter ciertos comentarios bastante dañinos. Por suerte esta gente no encontró mi cuenta y se limitaron a verter su odio al aire. Yo me limité a ignorarlos y pasar página, ya que muchas de estas personas no buscan informarse o dialogar y aprender, solo quieren exponer sus creencias y hacerte daño.

Damián: He sufrido mucha discriminación dentro del ámbito deportivo o muchas veces se han subestimado mis capacidades o conocimientos por ser gay, pero siempre he tenido muy clara mi orientación sexual y mi lucha de activismo. Esto me daba más energía para seguir por el camino que había elegido para defender nuestros derechos.

Muchas veces, he escuchado en campeonato a otros entrenadores alentar o motivar a sus atletas con frases como “vamos que te toca pelear con el maricón”, como si eso fuera algo que me ponía en un nivel inferior. Por suerte, he tenido una familia que me ha apoyado siempre en mi orientación sexual; como dice la frase “no hay mal que por bien no venga”, creo que he sufrido tantas carencias de niño que estar unidos como familia era lo único que nos quedaba.

Vanessa: Nunca me he sentido discriminada dentro del deporte. A mí siempre me han juzgado deportivamente, nunca por mi vida personal. Pero sí es cierto que en una ocasión una deportista se salió del vestuario por estar yo dentro. No le di importancia: es su problema, no el mío.

¿Qué papel pueden desempeñar las empresas en la visibilización y lucha contra la discriminación en el deporte?

Alba: Siempre he tenido la opinión de que la mejor manera de normalizar nuestra existencia era ser una más, pero en los últimos años cada vez me parece más necesario que las empresas se impliquen para ser nuestro altavoz, para reflejar nuestras historias y vivencias. Pero esto debe hacerse durante todo el año, no solo los días previos al Orgullo, por ejemplo.

Las empresas tienen el poder de ayudar, visibilizar e incluso de subvencionar a deportistas y hablo de todas las empresas, porque tristemente mucho del apoyo que recibimos es por parte de empresas y medios abiertamente LGBTQ+.

Damián: El papel de las empresas es fundamental, ya que en muchos casos el primer problema que encuentra una persona LGBTQ+ en su desarrollo como ser humano es en el de desarrollarse laboralmente.

Últimamente, muchas empresas están comenzando a colaborar con campañas específicas o días puntuales como la semana del Orgullo. Pero muchas veces todo esto se queda solo en pinkwashing; por eso es importante educar y establecer planes de acción por parte de la comunidad y el sector empresarial.

Vanessa: Con el apoyo de las empresas y sus patrocinios, nos podríamos sentir más arropados. Y esto nos permitiría que lucháramos con más fuerza, porque sabríamos que no estamos solos.

¿Qué consejos podrías darle a jóvenes deportistas del colectivo que sienten temor de hacerse visibles?

Alba: Ser visible no te hace ni mejor ni peor. No le debes nada a nadie y nadie tiene derecho a exigiros ser visibles. Si lo hacéis, tiene que ser porque es algo que sale de vosotros, es vuestra vida y vuestra privacidad y no le debe importar a nadie lo que hacéis fuera de la cancha. Pero hacerse visible es algo bonito, sabes que estás ayudando a más personas a practicar deporte; incluso puedes ser referente de niños que no sabían que podían participar de esta comunidad. Recibiréis mensajes de odio, pero también mucho apoyo y son éstos los que deben permanecer en vuestra retina.

Damián: Soy una persona que no ha parado de superar obstáculos en la vida, pero siempre he tenido claros mis objetivos. He pasado de la pobreza extrema a abusos sexuales, a ser una persona migrante y dejarlo todo, un cáncer que casi acaba con mi vida, entre otras cosas. Creo que solo aquellos que se atreven, saben qué tan lejos pueden llegar; la vida es muy corta para vivir atrapado en una jaula escondiendo lo más bonito que tiene el ser humano que es amar.

Sé que muchas veces es muy difícil poder hablar dentro del ámbito deportivo, ya que se pone en riesgo nuestro correcto desarrollo a causa del estigma, pero la sociedad necesita referentes. Por otro lado, hay actualmente un gran equipo de personas que estamos trabajando en la igualdad y equidad de nuestros derechos, no dudéis en escribirnos o contactarnos.

Vanessa: El miedo nos hace pequeños y somos todo lo contrario. Sal y lucha, porque vas a vencer. Haz lo que te apasiona, porque te van a juzgar por tu carrera deportiva y no por tu orientación. Tenemos que hacernos ver y hacer ver que no estamos solos.

Créditos fotografía de Alba Noa Castellano: Diego Dolan


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