Por Nicolás Levy
Las personas LGBTQ+ podrían rescatar a la industria del turismo tras el paso de la pandemia. Esa es la contundente conclusión a la que han llegado especialistas y diferentes estudios realizados este año, tras comprobar que el colectivo es uno de los segmentos que ofrece el mayor dinamismo y crecimiento para la revitalización del turismo mundial.
Así lo demuestra el sondeo realizado, entre marzo y abril de 2021, por la Asociación Internacional de Viajes de Gays y Lesbianas (IGLTA) que buscaba medir las actitudes hacia los viajes de ocio en medio de la crisis sanitaria entre más de 6300 personas LGBTQ+ en el mundo, incluyendo una importante representación europea. Los resultados para la región son más que alentadores: el 83% de las/os europeas/os participantes afirmó está planificando sus siguientes vacaciones para antes del fin de este año, mientras que el 20% confirmó que ha hecho reservaciones de hotel durante la última semana.
Estos números son noticias esperanzadoras para una industria alicaída durante el último año y medio, especialmente si se tiene en cuenta que, de acuerdo a las cifras del World Travel & Tourism Council (WTTC), el turismo LGBTQ+ representa el 10% del turismo mundial y un gasto en viajes del 16%, es decir 180 mil millones de euros anuales.
El WTTC agrega que, sólo en España, se calcula que alrededor de 7 millones de turistas que recibe cada año pertenecen al colectivo, el que genera un aporte decisivo a la economía nacional: de acuerdo a un artículo del periódico Levante, el turismo LGBTQ+ tuvo un impacto de más de 6100 millones de euros en el PIB español de 2018.
Tendencias del turismo LGBTQ+: seguridad y diversidad
El país ibérico ha tomado nota de este escenario y está afinando las estrategias para centrar su atención en un turismo de calidad y seguro para las personas LGBTQ+. Nano García y Juan Martín Boll, directores de JN Global Project, agencia que organiza el evento Fitur LGBT+ dentro de la principal feria de turismo en España, afirman que la COVID-19 está marcando una serie de nuevas pautas para el sector.
Una de las principales líneas de trabajo es la amplificación de espacios turísticos inclusivos en todo el territorio. Por eso, han creado la “Red Española de Destinos por la Diversidad”, cuyo foco es compartir buenas prácticas para la atracción del turismo LGBTQ+ en diferentes zonas del país. “La red se constituye como una plataforma eficaz para ayudar a todos los destinos que tienen algo que aportar al turista LGBTQ+”, afirma García.
Los expertos advierten que la opción por el turismo LGBTQ+ no pasa únicamente por una estrategia de marketing, sino que supone una apuesta de transformación integral tan importante que, por ejemplo, es uno de los principales focos del Día Mundial del Turismo LGBTQ+ el próximo 10 de agosto. “La visibilidad y la normalización son dos palabras claves. Cuando un destino, un municipio o un hotel se presentan como un espacio inclusivo y que valora la diversidad LGBTQ+, lanza un mensaje claro de ‘nosotros apostamos por la igualdad’. Esa idea trasciende y llega a la sociedad y tiene un efecto positivo en la ciudadanía”, explica Martín Boll.
Es por esta razón que una de las principales preocupaciones es garantizar la seguridad, un requisito básico buscado por turistas LGBTQ+ a la hora de decidir su destino. Esto se puede implementar con la puesta en marcha de prácticas de atención y servicio que erradiquen cualquier riesgo de discriminación, las que se pueden aprender a través de la sensibilización y la constante formación del personal turístico.
“Esta pandemia nos ha enseñado muchas cosas y una de ellas - sin duda- es que el tiempo es muy valioso. Las experiencias vitales son claves para ser felices y también hemos constatado lo importante que es viajar y, cuando no hemos podido hacerlo, lo hemos echado en falta. En este contexto, es fundamental que los destinos ofrezcan un entorno seguro al colectivo LGBTQ+ y así conseguir que las vacaciones o los días de descanso sean una experiencia gratificante”, agregan los directores de JN Global Project.
Si, como señala un informe de Community Marketing & Insights, la/el turista LGBTQ+ realiza de media entre cuatro a seis viajes más que el resto de la población, otra tendencia importante es la diversificación. García y Martín Boll concuerdan que el colectivo está en permanente búsqueda de sitios más novedosos y de experiencias con importantes componentes culturales y gastronómicos.
El cielo es el límite y no parece haber ningún destino vetado para el turismo LGBTQ+, aunque la recomendación es siempre informarse para evitar riesgos. “Dentro de cada país existen muchas diferencias; por ejemplo, entre el ambiente de Tel Aviv y un pueblo más conservador de la frontera de Israel. Como norma general, lo mejor es acceder información de la embajada de España del país que queremos visitar antes de emprender viaje y constatar las condiciones del destino en ese momento”, aconseja García.
Actividades del Orgullo, las favoritas de las vacaciones

La encuesta de IGLTA también reveló que el 46% de las personas LGBTQ+ asistiría a un festival o un evento del Orgullo como parte de su itinerario de vacaciones. Una preferencia muy por encima de, por ejemplo, hacer un viaje en grupo, una opción considerada sólo por el 22%.
¿Por qué este tipo de actividades genera tanto interés? De acuerdo a Antonio Balibrea, director de Ibiza Pride, evento que se realizará en la isla mediterránea entre el 10 y 18 de septiembre, la idea de poder disfrutar con libertad y entre pares es la respuesta. La fórmula que ofrece es la de generar un espacio de encuentro en un destino turístico mundial, generando beneficios para todas las partes involucradas. “Ibiza es un paraíso de tolerancia y respeto, donde puedes vivir y expresarte libremente. Y para la industria, una fecha de este tipo, es una inyección de actividad e impulso económico”, comenta Balibrea.