Víctor Gutiérrez: “Cuando un futbolista de primer nivel salga del armario habrá un cambio brutal en el deporte y en la sociedad”

Víctor Gutiérrez: “Cuando un futbolista de primer nivel salga del armario habrá un cambio brutal en el deporte y en la sociedad”

February 26, 2021

El waterpolista pide a instituciones, federaciones y políticos que trabajen “para generar un entorno en el que los atletas, tanto de base como de primer nivel, puedan mostrarse tal y como son sin ningún tipo de miedo”

Raquel Gallego

Tolerancia, respeto, integración, honestidad…, son algunos de los valores que tiene por bandera el deporte. Lo saben los deportistas y también los aficionados. Sin embargo, parece que se olvidan cuando se hace mención al colectivo LGBTI+. Así, cada fin de semana -hasta antes de la pandemia, cuando había público- se producen en estadios de fútbol, pabellones, piscinas y otros espacios deportivos episodios de LGTBfobia.

Es verdad que en las últimas décadas se ha producido un cambio social importante en algunos países occidentales, obteniendo un carácter más aperturista y respetuoso en cuanto a la diversidad sexual, lo que ha provocado que cada vez haya más deportistas abiertamente LGTBI+. El hecho de que otros compañeros, así como entrenadores y directivos heterosexuales, defiendan los derechos de este colectivo también ha ayudado a conseguir que los profesionales del deporte ‘salgan del armario’.

Sin embargo, aún son muchos los que no se atreven a dar el paso. En los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro sólo 49 deportistas, de los 11.551 atletas que participaron, reconocieron abiertamente su orientación sexual. Eso supone menos del 0,4%. Una cifra que en parte se comprende si se tiene en cuenta que hoy día sigue habiendo un gran número de países que persiguen y castigan a las personas que hacen pública su orientación sexual no heteronormativa.

Pero, ¿por qué ‘esconderse' en países donde supuestamente está normalizado? Víctor Gutiérrez, waterpolista internacional con España y primer deportista de élite de deporte en equipo en hacerse visible, explica que todo se debe a que el deporte “es machista. Es algo que se puede comprobar con lo poco mediático que son los deportes femeninos. Todo lo que se aleja del estereotipo del macho malentendido es como que te inhabilita para la práctica del deporte. Por eso, una persona homosexual, para el pensamiento general, no es suficientemente hombre para practicar un deporte. Yo creo que ahí es donde reside el principal motivo de que la situación sea ésta. La visibilidad del colectivo LGBTI+ ha mejorado una barbaridad en algunos ámbitos de la sociedad en los que está completamente integrado, pero en el deporte no ocurre”.

Algo que queda de manifiesto si se tiene en cuenta, por ejemplo, que no hay ni un solo futbolista de primer nivel en España -son más de 500- que haya reconocido ser gay. Y eso que si alguno se hiciera visible marcaría un antes y un después. Así lo cree Gutiérrez, quien afirma que “cuando un futbolista de primer nivel salga del armario va a haber un cambio brutal, no solo en el deporte sino a nivel de sociedad también. Rompería un montón de estereotipos absurdos que hay sobre un deportista gay”.

De momento son atletas de otras disciplinas quienes dan el salto en busca de esa inclusión real. Porque si bien es cierto que “tenemos derechos legislativos, se convierten en papel mojado porque la visibilidad que hay es poca”, apunta el waterpolista.

Para lograr que todos los deportistas puedan ser quienes son abiertamente es necesario que todos aporten su granito de arena, desde los propios atletas LGTBI+ como las instituciones. “Hasta el momento todo lo que se ha avanzado ha sido gracias a deportistas que a través de su testimonio y valentía han dado ese paso al frente y han querido visibilizar y darle forma a una realidad que ocurre en el deporte. Pero no podemos esperar, porque no es justo, que las cosas las cambien personas de manera individual. Es decir, desde las instituciones, desde los equipos, desde las federaciones, desde la política, lo que tienen que hacer es generar espacios seguros en el deporte. Son ellos los que tienen que trabajar para generar un entorno en el que los atletas, tanto desde la base como desde el primer nivel, puedan mostrarse tal y como son sin ningún tipo de miedo. Porque lo que pasa es que los deportistas, cuando llegan a la edad adulta, sienten miedo a visibilizarse y perder contratos publicitarios, a enfrentarse a situaciones desagradables, a cánticos en estadios, a preguntas incómodas de los periodistas”, insiste Gutiérrez, quien tiene claro que para que eso cambie hay que trabajar desde la base.

“A mí me han venido al colegio y a los equipos en los que he jugado a dar charlas sobre alimentación, contra el dopaje, el consumo de drogas, pero nunca me han hablado de la diversidad sexual. Creo que si se empieza a trabajar el respeto y la tolerancia de la diversidad desde pequeños, pues esos niños y niñas van a comprender que la diversidad no es nada malo; y cuando lleguen a la edad adulta, eso lo van a ver como algo normal y no van a tener prejuicios con compañeros gays o lesbianas en la practica deportiva que hagan”, dice el atleta.

De momento, el CSD lleva a cabo algunas acciones. La última ha sido un vídeo que ha lanzado contra la LGTBIfobia en el deporte. Y es que, “en el deporte cabemos todos, sin distinciones ni vetos. El CSD lo tiene claro, y por eso trabajamos cada día a favor de la igualdad, a favor del respeto y en contra de cualquier tipo de discriminación”, ha señalado la presidenta del CSD, Irene Lozano.

Por otro lado, y desde finales del 2020, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de España financia el proyecto ‘Homosexualidad, educación física y deporte’ cuyo principal objetivo es ver cuál es la realidad actual referente a la discriminación por orientación sexual que experimentan las personas del colectivo LGTBI+ en la práctica del deporte, para buscar una solución y poder implementar políticas que ayuden al cambio. Dicha investigación es la primera que se realiza en España sobre este tema y la lleva a cabo el INEFC.

Por lo tanto, y a pesar de que como comenta Gutiérrez “queda mucho camino por recorrer”, hay que ser optimistas y pensar que el deseo de Lola Gallardo, jugadora de la Selección Española de Fútbol que escribió en su Instagram que “Ojalá llegue el día en que no haga falta conmemorar la lucha contra la LGTBIfobia”, puede llegar. Porque “a pesar de toda la cantidad de noticias que sale cada día sobre este tema, ahora hay más sensibilidad y se denuncia más. Antes cuando ocurría ese tipo de situaciones uno se callaba, pero ahora lo ponen en conocimiento de los medios de comunicación, se hace una denuncia porque no está bien ese tipo de comportamientos”, explica el waterpolista.

Los trans, los que peor lo tienen

Como ya hemos visto, los deportistas LGBTI+ no lo tienen nada fácil. Si bien, los peor parados, como casi siempre, son los trans. “Desafortunadamente todas las personas del colectivo LGTBI+ tienen que enfrentarse a una salida del armario continua, porque primero lo haces con tu familia, amigos, en el trabajo… y cada uno tiene su historia, pero yo creo que de todas las siglas del colectivo la T es la más estigmatizada. La tasa de paro supera el 80% de las personas trans en España. A día de hoy se vive un debate intenso en la sociedad porque todavía no aceptamos que una persona pueda decir quién es. Hay que recordar que hace muy poco que ha ocurrido la despatologización; y que antes era un médico quien decía si eras un hombre o una mujer. Y todo ese debate, que no hay que olvidar que es sobre derechos humanos, aunque a veces la gente pierde la noción de lo que estamos hablando, pues deja claro que los trans son los que peor lo tienen dentro del colectivo”, señala Gutiérrez.

El waterpolista asegura que “a nivel deportivo, con los trans es donde podemos ver el mejor ejemplo del machismo que hay en el deporte, porque a una persona que ha nacido mujer y hace la transición a hombre no le ponen prácticamente ninguna pega para competir entre hombres, ya que el pensamiento es que una tía que ha nacido mujer no va a cambiar nuestra competición. Sin embargo, si es al revés sí tiene muchas trabas. Muchos trans no llegan al deporte, ya no te hablo de élite sino incluso de base, porque se encuentran en situaciones de que no les ubican dónde competir y tienen problemas con compañeros”.

Competiciones LGTBI+

El primer paso para promocionar el deporte LGTBI+ se dio en 1982 en Estados Unidos. Exactamente en la ciudad de San Francisco, donde se desarrollaron los I Juegos Gays (Gay Games) de la historia. Se trata de una competición en la que participan deportistas sin importar su orientación sexual, creada por el exdeportista olímpico Tom Waddell.

Siete años más tarde se fundó la Federación Europea del Deporte Gay y Lesbiano en la Haya, la cual celebra desde 1992 los Eurogames. Unos juegos que la ciudad de València es candidata a albergar en 2026.

En España, la participación deportiva organizada por personas LGTBI+ se inició en Barcelona en 1994 con la creación del Club Panteres Grogues. Posteriormente se fueron fundando varios clubes hasta que en 2009 nació la Asociación Deportiva Ibérica LGTB.

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